Los despachos de abogados se reinventan tecnológicamente por exigencias de la clientela y la competencia

por | mayo 16, 2022

La pandemia ha actuado como un acelerante de las iniciativas tecnológicas en el 43 % de las firmas de abogados; un tercio de los directores del área jurídica manifiesta que ya tienen hojas de ruta para apoyar a sus departamentos mediante la implementación de tecnologías avanzadas y la actualización de los sistemas principales.

Así lo recoge el informe The General Counsel Report 2022: Leading with Endurance Through Risk, Culture and Technology Challenges, (Informe sobre el Consejo General 2022: Dirigir con entereza a través de los desafíos del riesgo, la cultura y la tecnología), elaborado por la consultora  FTI Consulting en colaboración con la empresa de software Relativity.

Según José Piñeiro, director general senior de los servicios de Forensic-Litigation Consulting de FTI Consulting en España, “dadas las tendencias en ‘data’ y nuevos riesgos que estamos viendo en nuestros clientes, los responsables jurídicos de las empresas son cada vez más conscientes de la necesidad de formación en materia tecnológica para responder a los retos de las nuevas tecnologías de la información

Muchas de estas empresas reclaman a sus abogados externos más conocimientos y habilidades en materia digital. Para algunas, dedicadas al sector jurídico, la necesidad de competencia técnica es mayor que nunca y algunas la consideran crítica, afirma el mencionado informe.

El abogado se está haciendo digital

Para Javier Mourelo, director de Personas de la firma de servicios profesionales RSM y co-director del grupo de Management Jurídico del Think Tank “Fide Fundación”, en la última década palabras como “digitalización” o “transformación digital” forman parte de la agenda estratégica de cualquier organización”.

Este experto señala que “una de las consecuencias de la pandemia ha sido servir como elemento acelerador del uso de la tecnología, no tanto por devoción como por obligación”.

En este contexto, «las firmas de servicios jurídicos han trabajado especialmente en dos facetas: en primer lugar, la digitalización y al mismo tiempo sobre la automatización de procesos”.

Relacionado con ello, «los abogados en muchas firmas de referencia han recibido en los dos últimos años numerosas formaciones en materia tecnológica y digital, pero fundamentalmente referidas a herramientas y soluciones concretas utilizadas en cada despacho”, comenta.

Javier Mourelo es director de Personas de la firma de servicios profesionales RSM.

También indica que “además, de manera aún no revolucionaria, podemos percibir ya un cambio evidente en el perfil del abogado medio que se incorpora a nuestras firmas, que es cada vez más digital”.

Para Mourelo “queda aún mucho camino por recorrer, pero el abogado temeroso de la tecnología y peleado con la innovación de generaciones anteriores, es ya rara avis en nuestras organizaciones”.

“Los conocimientos y habilidades digitales – una especie híbrida entre las hard y las soft skills – forman ya parte del catálogo de competencias clave de cualquier abogado de éxito”, advierte.

La tecnología hace competitivos a los despachos

Eva Bruch, consultora de la firma Alterwork, reconoce que los despachos están buscando profesionales con competencias digitales, “sobre todo cuando les ayudas a implementar un plan de transformación digital, nos piden mucho este tipo de formación sobre la gestión del cambio para desarrollar esas habilidades digitales. La aceptación es buena tanto a nivel de dirección, socios y todos los niveles del bufete”.

Para esta experta “las asesorías jurídicas de las empresas también están haciendo esta trasformación digital. Eso hace que pidan competencias o conocimientos tanto a nivel de sus propios profesionales como de sus despachos que les asesoran. Hay tecnologías que no se adaptan a sus necesidades y exigen a sus despachos que las actualicen o les ayuden a cambiar de proveedor”.

De lo que se trata, en definitiva, «es que necesitan abogados y profesionales que no les de miedo trabajar en distintas plataformas. Ahora en las empresas se trabaja con diferentes tecnologías”.

Eva Bruch, consultora de la firma Alterwork.

“Necesitan profesionales con la mente más abierta que sepa trabajar en diferentes plataformas tecnológicas. Se trata de que la integración funcione y que sus abogados las utilicen con asiduidad”, subraya.

“Es evidente que a los abogados externos les cuesta un poco adaptarse a las nuevas tecnologías. Sobre todo, de cara a encontrar el tiempo y momento para hacerlo, especialmente en abogados seniors”.

Esta experta en gestión del cambio de organizaciones advierte que “pese a lo que se pudiera pensar, todavía en las formaciones de los Máster de Acceso para abogados no se les está dando ningún tipo de formación, pero la parte tecnológica falta en estos programas formativos no se toca. Es una carencia importante porque los despachos trabajan con diferentes tecnologías”.

Desarrollo de competencias digitales

En otra firma de abogados como Bird & Bird, de carácter internacional en España, su directora de Recursos Humanos, Julia Fernández, destaca que para hacerse una idea “los nuevos fichajes cuentan con recursos para desarrollar sus competencias digitales una vez se incorporan a la firma”.

A este respecto esta formadora señala que “en nuestro ‘Learning Portal’ [portal de aprendizaje] tenemos cursos ‘online’ impartidos por videoconferencia sobre nuestras propias herramientas”,

“Algunos de estos ‘trainings’ [capacitaciones] son obligatorios para las nuevas incorporaciones durante el induction [la inducción] y otros se pueden realizar posteriormente. Y en la intranet en la sección IT Global Services tenemos ‘technology training materials’ [materiales de formación tecnológica] referidos a nuestros sistemas y herramientas y son accesibles para todos”, apunta.

Julia Fernández es directora de Recursos Humanos de Bird & Bird.

Al mismo tiempo señala que “dentro de nuestro programa de formación global está el ‘Introduction to LegalTech’ [Introducción al LegalTech] en el que se hace un repaso de las diferentes soluciones de ‘legaltech‘ con las que contamos en el despacho, y otros cursos de cómo hacer presentaciones en remoto (webinarios ‘online’) o cómo hacer presentaciones de Power Point que sean atractivas”.

Desde su punto de vista “los abogados son conscientes de la importancia de contar con conocimientos y capacidades tecnológicas para desarrollar sus carreras. De hecho, lo vemos con los abogados más jóvenes que vienen cada vez más preparados, habiendo cursado programas de especialización en nuevas tecnologías, derecho digital etcétera”.

Los despachos se reinventan a nivel tecnológico

Por su parte, Emilio Gude, socio de procesal y adjunto a dirección en Ceca Magán Abogados, explica que el despacho se está preparando para adaptar la firma a nivel tecnológico para los próximos diez años. “Estamos cambiando todo el sistema a nivel interno para seguir siendo competitivos. Para crecer necesitamos herramientas más potentes y ágiles y con más funcionalidades”.

Este procesalista reconoce que la resistencia al cambio tecnológico la tienen los abogados más veteranos. “Los jóvenes están acostumbrados a otro entorno en el que pueden encontrar un documento en tres clics. Estos profesionales te exigen a la firma que les ayudes a desarrollar tus competencias digitales. De esa manera el abogado puede aportar valor añadido”.

Ser competitivo «es tener buenas herramientas tecnológicas y formar a tus profesionales en todos estos desarrollos. A nivel interno es una exigencia esencial para cada despacho. Al mismo tiempo, es importante darles formación en seguridad para insistirles en la necesidad de que cuiden sus entornos tecnológicos y eviten incidentes de seguridad”, apunta.

Emilio Gude es socio de procesal y adjunto a dirección en Ceca Magán Abogados.

Gude destaca que “al resto hay que formarles, para romper ciertas reticencias, sobre todo a aquellos de mediana edad.  Tienen poco tiempo para adaptarse a estos entornos por su actividad diaria y realmente les cuesta más entrar en estos temas. Se trata, a través de programas de formación específicos. Hay que explicarles que tienen que trabajar de otra manera”.

Por lo que respecta a los procesos de selección “cada vez se valoran más las habilidades digitales. Eso no quita para que definamos para cada profesional este tipo de programas formativos. Ahora mismo las competencias digitales son fundamentales, esa formación la organizamos siempre por niveles que van desde ofimática básica a programas más profundos”.

Sobre la competencia digital externa, Gude afirma que “es importante desarrollar la estrategia de la firma en redes sociales. Ahora los embajadores de la firma son todos los abogados del despacho. Ahí es importante la actividad que desarrollamos en Linkedin o en nuestro canal de YouTube donde ofrecemos píldoras legales sobre determinadas cuestiones. Vivimos en un mundo interactivo y muy digital”.

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