La Guardia Civil detiene a los dos pirómanos que incendiaron más de 50 turismos y furgonetas este verano en Cantabria

por | agosto 28, 2022

Tienen 20 y 28 años y son vecinos de Maliaño, localidad a 5 km de la capital, y del propio Santander. Los dos pirómanos habían incendiado más de 50 turismos y furgonetas en diferentes ciudades de Cantabria este verano creando una auténtica psicosis pública.

A los dos se les ha acusado de delitos de daños y de incendio.

En al menos tres ocasiones, en incendios producidos en Torrelavega, Santander y Los Corrales de Buelna, los detenidos pusieron en grave riesgo la integridad física de vecinos, ya que la columna de humo llegó a entrar en diferentes viviendas tras quedar los cristales de las ventanas destrozados y las persianas derretidas por las altas temperaturas.

Su arresto ha sido la culminación de la «Operación Nosku». Fueron detenidos cuando se disponían a provocar el último de sus incendios, esa vez en Torrelavega. Llevaban encima cinco mecheros y una caja de petardos, según informa la Guardia Civil.

Iniciaban el incendio del vehículo quemando una de las ruedas delanteras de los vehículos.

La investigación comenzó a principios del verano tras la quema de hasta diez vehículos en distintos puntos de la región.

Fue en julio cuando las quemas de turismos ascendieron notablemente. Durante ese mes se produjeron 29 más; 14 de ellos en Santander.

En total, y hasta el momento de la detención, han sido quemados una suma de 52 turismos y furgonetas. Todos ellos estaban estacionados en la vía pública de los ayuntamientos de Piélagos, Santiurde de Toranzo, Los Corrales de Buelna, Santander, Camargo, Ribamontan al Mar, Meruelo, Polanco, Reocín, Argoños y Torrelavega. De la misma manera han sido calcinados contenedores y diferente mobiliario urbano.

Los pirómanos utilizaban tanto sus vehículos particulares, como otros prestados por amistades, para trasladarse a los lugares donde iban a perpetrar los hechos.

Una vez localizaban el turismo al querían prender fuego, aparcaban su coche en las inmediaciones y se aproximaban a pie a su objetivo.

Cuando se encontraban junto al vehículo, iniciaban el fuego en una de las ruedas delanteras del mismo, situando cerca dos petardos.

En pocos segundos abandonaban el lugar, antes de que las llamas se propagaran.

Se cercioraban de que el  vehículo estaba envuelto en llamas porque los dos petardos detonaban.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *