La directora general de Trabajo destaca el papel de los graduados sociales para que las pymes entiendan la reforma laboral

por | abril 6, 2022

El nuevo marco de las relaciones de trabajo “impulsa las relaciones laborales, supone un cambio de calado y una nueva forma de ver el mercado laboral”. Son palabras de Verónica Martínez, directora general de Trabajo.

Por eso es muy importante que, en la negociación colectiva, las empresas adapten sus convenios al nuevo marco normativo. En ese proceso, los graduados sociales, según Martínez, están llamados a jugar un papel central para que las pymes entiendan la reforma laboral. «Para que sepan qué tipo de contrato deben aplicar y en qué momento deben hacerlos», subrayó.

Así se expresó durante su intervención en un evento organizado por el Consejo General de Colegios de Colegios Oficiales de Graduados Sociales de España en su sede, en Madrid, que tuvo lugar ayer.

El foro jurídico se celebró varios días después de la puesta en marcha efectiva de la nueva contratación laboral, que entro en vigor el pasado 30 de marzo, tras una breve «vacatio legis» (período que transcurre desde la publicación de una norma hasta su entrada en vigor) de tres meses.

Según la directora general, en estos dos últimos años de pandemia la labor de los graduados sociales ha sido notable para que las pymes entendieran los cambios legislativos y la aplicación de los ERTE.

Por su parte, Ricardo Gabaldón, presidente del Consejo, anfitrión de este foro, destacó que “vivimos un momento de crisis continua, agravada por la inflación y la contienda de Ucrania y esta reforma contractual que ya está en vigor es de relevancia y de calado”.

Ricardo Gabaldón, presidente del Consejo, anfitrión de este foro, junto a la directora general de Trabajo, Verónica Martínez.

Gabaldón también insistió en que esta reforma laboral “ha sido consensuada por los agentes sociales en el marco del diálogo social”. El presidente del Consejo General de Graduados sociales subrayó la importancia de la negociación colectiva para muchas empresas con el objetivo de adaptarse al nuevo marco normativo, “que les ayudará a reducir la litigiosidad que pueda provocarse”.

Desde su punto de vista, la relación del Ministerio de Trabajo con este colectivo de graduados sociales está siendo fluida.

“Lo fue en la época de pandemia donde hubo que explicar los cambios normativos y la regulación de los ERTES por el covid, y lo está siendo ahora en este nuevo marco laboral en el que las empresas deben darse cuenta que el uso del contrato por obra y servicio ya no está permitido”, explicó Gabaldón.

Entre los asistentes al foro jurídico, magistradas como María Aurora de la Cueva, presidenta de la Sala Social del TSJ de Madrid; María Jesús del Barco, juez decana de los Juzgados de Madrid; así como presidentes de Colegios de Graduados Sociales, Isabel Franco, diputada de Podemos y Silvia Parra, jefa de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Valencia, que no perdieron detalle de esta intervención.

La directora general, inspectora de trabajo y seguridad en excedencia y experta en mediación laboral, recordó que los cambios en los artículos 15 a 17 del Estatuto de los Trabajadores han sido de calado para adaptar la nueva contratación al espíritu de la reforma laboral lograda desde el diálogo social.

Se amplían los contratos fijos discontinuos

Sobre los contratos fijos-discontinuos que vienen reflejados en el artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores, Virginia Martínez recordó que es una de las grandes novedades de la contratación. “Nos permite homologarnos con nuestro entorno más inmediato. Es una figura flexible que ayudará a generar contratación estable”, aseguraba.

Martínez subrayó que dicho contrato ya había tenido un uso específico en la actividad agrícola en nuestro país y añadía que “ahora también creemos que puede dar respuesta a actividades repetitivas e intermitentes “.

En la actualidad, con este nuevo marco normativo, la contratación de fijos discontinuos tendrá un mayor protagonismo, una figura que hasta la fecha tenía escasa relevancia (apenas representaba el 2% de los contratos indefinidos en España) y que permite a las empresas remunerar al trabajador únicamente durante las temporadas en las que hay necesidad de prestar servicio. Por ejemplo, durante la temporada alta de turismo.

Con el cambio del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores, el contrato por definición es el indefinido y la contratación temporal es algo excepcional

La directora general, a pregunta de este periodista, respondía que “no debería generar tanta litigiosidad como se ha comentado en otros foros”.

«Eso sí”, subrayaba, “obligará a las empresas a diseñar una planificación estratégica en cuanto al uso de este y otros contratos ahora existentes”.

El empleado fijo-discontinuo supone una novedad y su regulación legal aún es escasa. Entre los asistentes a este encuentro se comentaba que no se ha concretado cual será el periodo de inactividad entre una puesta a disposición y otra, ni si la indemnización por falta de empleo incluirá todo el periodo de contrato o solo el de actividad.

SEPE e inspección de trabajo, importantes

Con el cambio del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores, el contrato por definición es el indefinido y la contratación temporal es algo excepcional. La contratación se reduce a dos contratos, uno por circunstancias de la producción y por sustitución. Son las dos necesidades claves de las empresas.

En opinión de Martínez, en el afán porque las empresas entiendan el cambio laboral, es importante revisar bien la nota del SEPE sobre los nuevos contratos laborales y su aplicación. “Esta es una entidad con cerca de 8.000 profesionales y han gestionado 8 millones de prestaciones por desempleo”, exponía Virginia Martínez.

Para la directora general, el papel del SEPE, y especialmente de la inspección de trabajo y seguridad social es “que siempre ha tenido un trato prudente en este tipo de nuevos cambios laborales va ser clave”.

A su juicio, «el conflicto del Ministerio con la inspección de trabajo está en vías de solución y espera que se llegue a un acuerdo, “porque el papel de este colectivo es fundamental”.

A tal efecto, Martínez reiteró que “si las empresas tienen dudas de qué tipo de contratos deben aplicar es bueno que hablen con sus asesores legales o graduados sociales”. Y es que, otro de los cambios que ha traído implícito este nuevo marco laboral que ya está en vigor es que ahora las multa que impone inspección son mayores e individualizadas.

Desde la entrada en vigor de la reforma laboral los contratos temporales deben definir bien su objeto, circunstancias por lasque se hace y su duración, puesto que si faltase cualquiera de estos elementos se convertiría en contrato indefinido.

Cerco a los contratos temporales

Martínez también recordó que había habido cambio en la concatenación de contratos temporales. “La reforma laboral de 2021 ha modificado los umbrales a partir de los cuales la concatenación de contratos temporales supone la consideración de fijo”, exponía.

Así, tras la reforma laboral, un trabajador no puede estar contratado en una misma empresa o grupo de empresas, para el mismo o diferente puesto, con dos o más contratos por circunstancias de la producción, durante más de 18 meses dentro de un período de 24.

Si se supera este límite temporal, el afectado se convertirá en indefinido (y, adicionalmente, la empresa podrá ser sancionada). Además, el tiempo de contratación a través de una ETT o por otra empresa (en este caso, cuando exista sucesión de empresa o subrogación convencional) sí que se computa a estos efectos.

La directora general de Trabajo comentó que será clave el papel de la negociación colectiva en la adaptación al nuevo marco laboral. Se trata, como comentó, de ir reduciendo las altas tasas de temporalidad que tiene nuestro país “por ejemplo el 56,5% del sector agrario que no tiene parangón “.

Por el momento, los contratos fijos discontinuos, la nueva fórmula para la temporalidad que promueve la reforma laboral, están ganando peso y en marzo supusieron ya uno de cada cinco contratos indefinidos creados (513.677).

El 30,7% de los contratos firmados el pasado mes fueron indefinidos (tanto de nueva creación como conversiones de temporales), una cifra récord que el Gobierno ha destacado como logro de su reforma en la presentación de las cifras de empleo del último mes.

En cualquier caso, aunque los contratos temporales crecen a un ritmo inferior que los indefinidos, que han pasado de representar el 15% del total en marzo de 2021 al 30,7% un año después, los primeros siguen siendo la principal modalidad del mercado laboral español.

En el último mes, 1,16 millones de 1,67 millones de contratos realizados eran temporales. Es decir, que aún representan el 69,3% del total de contratos creados en ese mes.

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