Juan Gonzalo Ospina: «Esta Fiscalía está actuando de abogado defensor de los policías de la patada en la puerta»

por | abril 27, 2022

A Juan Gonzalo Ospina, abogado del ciudadano cuya casa fue allanada por los seis policías que tiraron abajo la puerta de su casa, no le queda la menor duda sobre la calificación realizada por el Ministerio Fiscal, conocida hoy: «Esta Fiscalía está actuando como abogado defensor de los polícias de la patada en la puerta».

La Fiscalía admite, en su calificación que los polícías entraron ilegalmente por la fuerza en la vivienda, donde se celebraba una fiesta durante el estado de alarma –que después fue anulado por el Tribunal Constitucional–, pero que lo hicieron, siguiendo la orden del mando, por error de tipo.

El Ministerio Público argumenta que como no se encuentra «expresamente» tipificada la modalidad «imprudente» del delito de allanamiento de morada hay que aplicar el principio de que no puede haber castigo alguno sin la existencia de una ley previa.

Por lo tanto, no procede la petición de pena alguna contra los policías.

UNA INTERPRETACIÓN «EXCÉNTRICA» DE ESTA FISCALÍA

De acuerdo con Ospina, «se supone que el mando que dio la orden de entrada en la casa por la fuerza tiene una formación jurídica. Y como agente de la autoridad, es conocedor de las circunstancias por las que se puede entrar en una morada. Sabe que la ley establece tres: por mandato de un juez, por autorización expresa del morador y por estar produciéndose un delito flagrante en su interior. Ninguna de esas tres circunstancias se dieron».

«Además», añade, «no puede interpretarse, en este momento procesal, que haya habido ‘imprudencia’, como dice esta Fiscalía. Todo apunta a que, según los indicios incriminatorios, hubo dolo, hubo intencionalidad, como lo prueba el uso del ariete. Con el se tiró abajo la puerta de mi cliente, y una de las personas que estaban dentro les avisó de que era ilegal lo que estaban a punto de hacer, como ha quedado demostrado en los vídeos que se grabaron en aquel momento».

«Decir que fue un allanamiento imprudente, con los indicios existentes a día de hoy, es una barbaridad. Como también fue una barbaridad la justificación de ese mando de que habían entrado a la fuerza porque los que estaban dentro, al negarse a abrir la puerta, habían incurrido en un delito de desobediencia».

En opinión del abogado, «esta claro que esta Fiscalía ha querido en todo momento salvar al mando policial incluso haciendo una interpretación excéntrica de la ley, como esta».

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