El Tribunal de Apelaciones inglés escuchará hoy a las partes para decidir si el Rey Emérito puede recurrir el no reconocimiento de su inmunidad

por | julio 18, 2022

El Tribunal de Apelaciones de Inglaterra y Gales estudia este lunes a partir de las 15.00 (hora peninsular española) si autoriza al Rey Emérito a recurrir la decisión del juez británico Matthew Nicklin de no reconocerle la inmunidad diplomática frente a la demanda presentada por su examiga íntima Corinna Larsen por acoso, a la que esta regaló en 2012 64,8 millones de uros.

La vista se celebrará finalmente después de que fuese aplazada el 11 de julio.

Según informó el propio tribunal, la vista se demoró para que tanto los abogados del Rey Emérito como los de Larsen expusieran las razones por las que, en su opinión, debe autorizarse o impedirse, respectivamente, que el exJefe de Estado español pueda recurrir en apelación el auto de Nicklin.

Fue el pasado 24 de marzo cuando Nicklin, magistrado del Tribunal Superior de Justicia, determinó que don Juan Carlos no gozaba de la inmunidad diplomática que le confería la Jefatura del Estado porque cuando supuestamente ocurrieron los hechos denunciados por Larsen ya había abdicado.

«Solo hay un Rey y un Jefe de Estado en España y, desde el 19 de junio de 2014, ese es su hijo, el Rey Felipe VI«, subrayaba.

Para ejemplificar su idea, explicaba que, de hacer caso a los argumentos de la defensa de Juan Carlos I, podría entrar en una joyería de Hatton Garden y robar un anillo de diamantes, sin que tuviera que hacer frente a ningún proceso civil o penal en esta jurisdicción.

El juez inglés también fijó que el antiguo monarca no podía recurrir su decisión, lo que obligó a los abogados del anterior jefe de Estado a pedir permiso al Tribunal de Apelaciones aduciendo que Nicklin había aplicado un criterio jurídico erróneo para valorar el reconocimiento de la inmunidad diplomática.

LA DEMANDA DE LARSEN

Este primer auto de Nicklin despejaba el camino para que la demanda de Larsen siguiera su curso en la justicia británica, ya que hasta ahora ningún juez se ha pronunciado sobre el fondo del asunto.

La empresaria sostiene en su demanda que el Rey Emérito la habría acosado después de que ella pusiera fin a la relación que habían mantenido.

Primero para procurar que la retomaran y después a modo de venganza para perjudicarla en sus negocios, de acuerdo con el relato de la empresaria.

Por ello, Larsen reclama a don Juan Carlos I una indemnización –cuyo montante no ha trascendido– por los costes de su tratamiento médico de salud mental, por la «instalación de medidas de seguridad personal y servicios diarios de protección» y por la contratación a «ex diplomáticos y ex funcionarios del Gobierno» para que interviniesen con el fin de «poner fin al acoso» que dice haber recibido.

El Rey Emérito y Corinna comenzaron su romance a principios del verano de 2004, traas la boda del entonces príncipe de Asturias y Leticia Ortiz Rocasolano. Juan Carlos I tenía 66 años y Corinna 33. Ella estaba casada con su segundo marido, el aristócrata alemán Johann Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn.

La relación duró hasta 2009, cuando Corinna descubrió que el Rey Emérito tenía una historia con otra mujer. Siguieron siendo amigos hasta 2015, cuando declaró que Juan Carlos I la había utilizado como testaferro. Según la empresaria alemana, en 2014 él se enfadó con ella porque quiso que le devolviera los 64,8 millones que «le había regalado» en 2012, en reconocimiento a lo que ella había significado para él.

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