El Supremo ordena repetir el juicio contra un sacerdote con trastorno esquizofrénico que se apropió de objetos religiosos

por | julio 17, 2022

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha ordenado que la Audiencia Provincial de Lugo repita el juicio contra un sacerdote condenado por robar «decenas» de objetos religiosos en varias parroquias de Galicia y por lo que el Alto Tribunal lo condenó finalmente, en octubre de 2021, a dos años y medio de cárcel y multa de 1.800 euros, como autor de un delito continuado de apropiación indebida.

De acuerdo con el relato de hechos probados, se dio por probado que el cura, nacido en 1980 y sin antecedentes penales, «se apoderó e incorporó a su patrimonio decenas de objetos religiosos y de culto» con «ánimo de ilícito enriquecimiento» desde que fue nombrado párroco de diferentes parroquias en los municipios de Ribadeo y Trabada a finales de 2008 por el obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol.

Los bienes robados figuraban en el Inventario Artístico de Lugo, así como en los de la Iglesia y el Ministerio de Cultura.

Después de esa sentencia, familiares del sacerdote aportaron en su segundo recurso ante el Alto Tribunal una serie de informes médicos que acreditarían la existencia de trastornos esquizofrénico y depresivo mayor en el condenado cuando ocurrieron los hechos, por lo que el cura habría actuado con sus facultades mentales afectadas.

Sobre por qué no había presentado antes esos informes, la defensa alegaba que el condenado no era consciente entonces de su trastorno esquizofrénico, pero sí de tener depresión.

Así, solicitó al Supremo la nulidad parcial de su sentencia y que devolviera las actuaciones a la Audiencia de Lugo para realizar un nuevo juicio, ahora sí incorporando como prueba el historial médico completo del cura.

También pidió que un médico forense analizara su estado de salud.

El sacerdote robó «decenas» de objetos religiosos, como cálices, un reclinatorio, misales o un manto de la Virgen de los Dolores, en varias parroquias en las que daba servicio.

La Sala de lo Penal, en una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, entiende que «se justifican dolencias psíquicas» en el cura «en la época de la comisión delictiva objeto de condena, pero también la dificultad derivada de esa dolencia para tener conciencia crítica de su comportamiento y de la extensión de su dolencia».

El sacerdote había sido condenado en primera instancia por la Audiencia Provincial de Lugo a tres años y medio de prisión y 2.700 euros de multa, que redujo después el Tribunal Supremo.

PARTE DE LO ROBADO SE LO DIO A OTRA PERSONA

Muchos de esos objetos, explica el Supremo, al ser bienes eclesiásticos, están sometidos a un régimen de especial naturaleza reconocido por las leyes de Patrimonio Histórico y Cultural.

Hasta que fue cesado, a principios de 2012, el cura cometió los hechos delictivos «en momentos no determinados» y entregó a otro condenado algunos de esos bienes, como una campana de hierro fundido del siglo XVIII, una imagen de San Francisco del mismo siglo y dos sagrarios.

Eso lo cambió por dos cuadros en una carpintería a sabiendas de que eran robados y acabó castigado a un año y tres meses de cárcel.

Con el tiempo, el Obispado de Mondoñedo consiguió recuperar una parte de lo robado: dos ángeles, restos de una cómoda, crismeras de plata, candelabros de bronce o varias imágenes de santos, «efectos todos ellos entregados voluntariamente» por el cura tras ser cesado.

Pero se desconoce el paradero de un manto de la Virgen de los Dolores bordado en oro, cinco misales antiguos, cruces, floreros, una mesa del siglo XVIII, una cómoda o un banco, entre otros.

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