Consejo al sector jurídico: Si no tienes una buena presencia digital y no comunicas, no existes

johnk

Vivimos en una época surrealista en la que acontecen situaciones que no podríamos llegar a imaginar. Si algo nos ha enseñado la pandemia es la necesidad de comunicarnos en todos los ámbitos de nuestra vida, incluyendo el sector jurídico.

Lo decía el gran visionario Marshall McLuhan: “Lo que no comunica, no existe”. 

Por eso, aunque podríamos viajar mucho más en el tiempo quiero remontarme a la incertidumbre de ese día histórico: el 14 de marzo de 2020. Estoy segura que hasta ese justo momento no fuiste consciente de la importancia que tenía la tecnología en todo aquello que te rodeaba.

Después de muchísimos años de aviso, sumarse al cambio ya no era opcional, era una urgencia para tu negocio y necesitabas ser visible desde las sombras de ese despacho implantado como centro de operaciones en casa.

Es ahí, donde los avances tecnológicos, la comunicación y el marketing digital comienzan a tener un papel protagonista, cambiando el concepto que había existido para los profesionales del sector jurídico hasta entonces.

Cuando comenzó la pandemia, fueron días de caos donde surgió una gran avalancha de casos relacionados con la actualidad. Por suerte, muchos despachos ya tenían digitalizados sus procesos de trabajo, pero supuso todo un ejercicio de concienciación en el mundo online.

Lo que sí que está claro, es que en la mayoría de empresas del sector jurídico la pandemia fue un antes y un después tanto en la comunicación interna (teletrabajo con los empleados) como externa (con los clientes).

Así, sin importar la barrera del aprendizaje, los despachos decidieron aliarse con todo aquello que el marketing digital les podía aportar.

Por una parte, surgió la necesidad de informar a través de los canales de comunicación digitales de la empresa de los protocolos de seguridad y las restricciones para regular las visitas.

Las webs, los blogs y las redes sociales jugaron una gran función cumpliendo distintos objetivos.

Mientras que en la web se informaba de forma más corporativa, en los blogs se comunicaban y analizaban los diferentes temas relacionados con la pandemia o el Estado de Alarma, aportando consejos y explicando la situación, lo que daba una gran autoridad a la marca.

En cuanto a las redes sociales, son los canales donde más crecimiento ha podido experimentar el sector, demostrando que hay espacio para ellos en todas las RRSS donde esté su público objetivo.

Esto se ha conseguido con contenido de valor y humanizando de forma profesional la imagen de los despachos, creando así más cercanía entre los clientes y los abogados.

Está demostrado que para confiar en un servicio concreto es imprescindible “poner cara” a la persona que lo gestiona.

NUEVAS HERRAMIENTAS

También fue momento de empezar a incorporar nuevas herramientas en el ámbito de la comunicación. Un claro ejemplo son las plataformas de videollamadas que comenzaron a utilizarse para conseguir tener un trato más directo con el cliente.

Zoom, Google Meet o los «Webinars» dejaron de ser grandes desconocidos y proporcionaron nuevas oportunidades de contacto, e incluso, de venta.

Y es que, estas aplicaciones han implantado ventajas como la posibilidad de conseguir clientes independientemente de la parte del mundo donde se encuentren o la capacidad de gestionar y ahorrar el tiempo.

Incluso, siempre ha sido la propia Administración de Justicia quien ha ido propiciando a lo largo de los años que los bufetes de abogados tengan que implantar esos avances tecnológicos, ya que a día de hoy se continúan realizando muchas vistas telemáticas, lo que demuestra que estos avances han llegado para quedarse.

Por otra parte, estas necesidades se han continuado manteniendo hasta el día de hoy, donde ha quedado demostrado que todos los despachos de abogados deberían de trabajar su comunicación y marketing digital.

Tanto es así, que muchas de ellos aseguran que la mayor parte de los clientes que reciben a día de hoy provienen de la web o de las redes sociales.

Esto es un trabajo constante y continuo que suele reportar muchos beneficios, ya que si se trabaja una buena imagen de marca, que proyecte verdad (reseñas) y autoridad con contenidos que posicionen en la mente de los clientes como expertos del sector, se generarán más clientes potenciales.

Mi consejo es que hay que cuidar la huella digital de las empresas: reseñas, web, redes sociales…

¿Sabes qué dicen de tu despacho en internet?

Es más fácil que confíen en un negocio si cuando escriben el nombre de tu empresa en el buscador les gusta lo que transmite.

Además, conocer esta información también ayudará a mejorar el servicio.

Si utilizamos la comunicación y el marketing digital como aliados, y lo combinamos con el factor humano, sin olvidarnos de prestar una buena atención personalizada, tu despacho marcará la diferencia.

Lo que está claro es que tener una buena presencia digital comunica y si no… “No existes”.

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