Condenado a 27 meses de cárcel por acosar al abogado que le ganó en un pleito sobre acoso a una agente de la Guardia Civil

por | abril 4, 2022

El Juzgado de lo Penal número 3 de Zaragoza ha condenado a 27 meses de cárcel a un hombre por acosar al abogado que le ganó en un caso por acoso a una agente de la guardia civil y por un delito contra la Administración de Justicia, con la agravante de reincidencia en relación al primer delito.

Se trata de Sergio Duque Zalamea, quien fue sentenciado en diciembre de 2019 por el Juzgado de lo Penal número 6 de Zaragoza, resolución confirmada por la Audiencia Provincial en junio de 2020, por dos delitos de acoso contra la agente anteriormente mencionada, con pena cumplida el 15 de enero de 2021. Por el mismo delito también fue condenado en noviembre de 2019 por ese juzgado, firme en enero de 2021, con pena pendiente de cumplimiento.

La magistrada María José Gil Lázaro considera probado que Sergio Duque «tiene aversión por el letrado Marco Antonio Navarro Laguna, a quien conoce por ser abogado que ejerce acusación particular de Guardia Civil y Policía Nacional en diversos procedimientos en los que ha sido acusado y condenado, y al que considera «culpable de las condenas que ha podido tener, culpable de arruinar el patrimonio de su pareja y culpable de perder el trabajo».

Navarro es letrado la asociación de la Guardia Civil Jucil y del sindicato de la Policía Nacional Jupol.

«La cantidad y entidad de los mensajes ha afectado a la vida personal y profesional de Marco Antonio Navarro y le ha causado situación de nerviosismo, preocupación y miedo», según los hechos probados

A raíz de la sentencia de la agente, en la que se le impusieron multas que sumaban 1.560 euros y medidas de alejamiento contra la víctima, el condenado se obsesionó conmigo, hasta el punto de tener que pedir una orden de alejamiento. Ante el quebrantamiento de esta medida, fue detenido y presuntamente cargó contra los agentes que lo iban a arrestar, lo que llevó a una juez a decretar su ingreso en prisión provisional durante 36 días. A pesar de ello, cuando salió volvió a quebrantar la orden de alejamiento y lo denuncié de nuevo», explica a Confilegal el abogado víctima.

«Es un tema muy delicado y me produce mucho desasosiego tanto en mi vida profesional como personal, porque es una amenaza real y concreta hacia mi persona», señala.

LOS HECHOS PROBADOS

Según expone la magistrada en la sentencia número 89/2022, de 31 de marzo, el periódico ‘Heraldo de Aragón’ publicó en diciembre de 2019 la condena del acusado como autor de un delito de acoso a una guardia civil. «Durante la tramitación de uno de estos procedimientos penales, el acusado llamó insistentemente al despacho profesional de Marco Antonio Navarro, si bien éste, inicialmente, no hizo mucho caso a estas llamadas», explica.

Entonces, el abogado lo bloqueó en WhatsApp, «de forma que el acusado siguió poniéndose en contacto con el primero, a través de SMS». El 23 de julio de 2020, Duque, a través del teléfono móvil de su pareja, mandó múltiples mensajes de WhatsApp a Marco Antonio Navarro diciéndole “500 eu vales tu”, “Ala nos vemos todos juntos en nada”, “vete al penal 3 corre y a Estrasburgo” “tu carrera te pido?”, “por lo del heraldo cuanto te pido a ti?”, “tu carrera te pido?”, según los hechos probados.

La magistrada añade que el 19 de octubre el condenado, por el mismo cauce, le dijo “te encanta el Heraldo…creo que es mejor el independentismo catalán y Jordi evole y gracias por otra publicación falsa creo que te voy a embargar las cuentas y tu acta adiós te vas de taxi creo o pediremos prisión para ti también ala me debes a mi y a mingo unos 100.000 eu”, “me debes mucha pasta tú y la Marta Garú…Adiós pediremos lo mismo y descuentas 500eu de los 100.000 que te acabamos de meter si no los tienes procederemos al embargo”, “y tu periodista también cae por mentir los dos tu y ella nos veremos haber esa publicación y sus daños morales”.

También según los hechos probados, los mensajes se repitieron en días posteriores, entre los que figuran: “cuánto me vas a pagar por las publicaciones?”, «que te parece abogado corrupto que manda palizas”, “verás tú lo que te vamos a pedir”, “abogado presunto corrupto”, “la has cagado, yo si que voy a por ti Y Mingo. Vamos a por ti. Que lo sepas” “a ti te pediremos ingreso en prisión” “ingresas en prisión a tu madre”, ”ahora nos toca ir a por ti”.

También: “disfruta lo que te queda de abogado”, “asqueroso trepas, yo te voy a dar publicidad, pero en Catalunya” “que gustazo veros caer”, “ala espero que metas presa a tu madre” “nos vemos el día que te meta yo a ti en prisión o te quite el dinero”, “que titulares os pondrán?”, “adiós trepa, nos vemos el día que te meta yo a ti en prisión, o te quite el dinero, 299.000p”, “corrupto, las palizas que me dieron les dices que gracias”, “muy chulas las palizas que me dieron, fueron de tu parte?

La juez destaca que durante la celebración de un juicio en el que Marco Antonio Navarro intervino como letrado, Duque fue echado de la Sala al increparlo.

En diciembre de 2020, el Juzgado de Instrucción 7 de Zaragoza, impuso al acusado la prohibición de comunicación por cualquier medio y aproximación a Navarro. Posteriormente, el letrado interpuso dos denuncias contra él por delito de quebramiento de medida. Uno de los procedimientos ya tiene señalada fecha para el juicio.

«La cantidad y entidad de los mensajes ha afectado a la vida personal y profesional de Marco Antonio Navarro y le ha causado situación de nerviosismo, preocupación y miedo, pues se ha obsesionado con él, teniendo temor por esta persona, debiendo vigilar si se encuentra en las proximidades cuando sale o entra de su despacho profesional», expone la magistrada.

Según destaca, el acusado mandó los mensajes relatados porque Navarro Laguna fue el abogado de la acusación en el procedimiento abreviado 73/19 del Juzgado de lo Penal 6 de Zaragoza y estaba molesto por su actuación profesional al formular acusación contra él.

Y apunta que a la fecha de los hechos, el acusado «se encontraba en pleno uso de sus facultades intelectivas y volitivas».

LLEVÓ A CABO ESTAS CONDUCTAS ‘COMO REPRESALIA’ A LA INTERVENCIÓN DEL LETRADO EN UN PROCEDIMIENTO CONTRA ÉL

La magistrada concluye que los hechos son constitutivos de un delito de coacciones del artículo 172 ter 1. 2 y 4 del Codigo Penal, según el cual “será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana»; establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas; y atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella”.

En segundo lugar, señala que los hechos también son constitutivos de un delito contra la Administración de Justicia del artículo 464.1 y 2, que castiga “a quien realizare cualquier acto atentatorio contra la vida, integridad, libertad, libertad sexual o bienes, como represalia contra las personas citadas en el apartado anterior, por su actuación en procedimiento judicial, sin perjuicio de la pena correspondiente a la infracción de que tales hechos sean constitutivos”.

«La prueba ya valorada, acredita que el acusado llevó a cabo estas conductas precisamente como represalia a la intervención del letrado en un procedimiento penal seguido contra él, en el que también resultó condenado, haciéndolo responsable de esta manera, tanto de su condena, como de la noticia que publicó Heraldo de Aragón sobre este hecho», determina la magistrada.

Manifiesta que «los actos llevados a cabo por el acusado atentan directamente contra la libertad del letrado y son represalia o venganza de lo ocurrido en aquel procedimiento penal, que el acusado ha trasladado a su vida personal, haciendo responsable al testigo del resultado del expediente y amenazándolo y vejándolo con numerosos mensajes y WhatsApp, de los que resulta el carácter intencionado de forma clara, tanto a la vista del número de mensajes como del propio contenido» de los mismos «y de su interpretación literal, que además corroboró el acusado durante el acto del juicio al afirmar que se los mandó porque, según su opinión, el letrado arruinó la vida de su pareja y mandó a ocho policías a darle una paliza».

Por el delito de acoso ha sido condenado a 15 meses de prisión, que se le han impuesto en la mitad superior «al concurrir circunstancia agravante y dentro de dicha extensión, tener en cuenta la reiteración, número y contenido de los mensajes, que impide imponer la pena mínima», detalla la magistrada.

Por este delito se le impone la accesoria de prohibición de comunicación y aproximación al perjudicado durante tres años, «con el fin de proteger la integridad del letrado y evitar la comisión de nuevos delitos futuros, vistas las alegaciones del testigo, cuando afirmó que tiene miedo de esta persona».

Por el delito contra la Administración de Justicia ha sido condenado a un año de prisión y a una multa de 6 meses con cuota diaria de 6 euros, «proporcional a las circunstancias del caso». La cuota diaria se fija en 6 euros al no quedar acreditada la capacidad económica del condenado.

Esta sentencia no es firme y contra la misma cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Zaragoza.

«Estoy contento con esta sentencia que protege a uno de los operadores jurídicos de la Justicia, un caso que le puede pasar a cualquiera y que me ha tocado a mí padecer», concluye la víctima.

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