Carlos Lesmes: «Tenemos un problema de apariencia, los ciudadanos creen que la justicia está politizada y no es verdad»

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El presidente en funciones del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, afirmó ayer que «en España tenemos un problema de apariencia. Los ciudadanos piensan que porque los vocales del CGPJ son elegidos por el Congreso y por el Senado los jueces siguen los dictados de los políticos. Creen que la justicia está politizada. Y no es verdad».

«Repito. El problema que tenemos es un problema de apariencia. Las apariencias son muy importantes. Y aquellas normas que favorezcan las apariencias han de ser bienvenidas», añadió. Para, a continuación subrayar: «si tuviéramos un sistema de elección por los jueces, que es perfectamente constitucional, sin duda este problema no se daría».

Lesmes no quiso posicionarse por un sistema de elección de los 12 vocales jueces o por otro –por el Parlamento o por elección directa y secreta por los miembros de la carrera judicial–, pero dijo que «quizá haya que darle una oportunidad al sistema de elección por jueces».

Lesmes hizo estas declaraciones en el marco de la presentación del libro «La justicia en el escaparate», del que es autor el magistrado emérito del Tribunal Constitucional, Andrés Ollero, actualmente secretario general del Instituto España.

Un acto que tuvo lugar en la sede de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, en la Plaza de la Villa, en Madrid, bajo la Presidencia de su máximo responsable, Benigno Prendas, y en el que también participó Ramón Rodríguez Arribas, vicepresidente Emérito del Constitucional, autor del prólogo.

El presidente del CGPJ aseguró varias veces que el problema existente es de apariencia y de percepción y no se corresponde con la realidad: «Los jueces españoles tienen asimilado el hecho de que son jueces constitucionales. Tienen muy clara cuál es su función».

«Si eso fuera como se cree que es, no se hubiera condenado a muchos políticos por casos de corrupción, o al yerno del Rey Juan Carlos. No se habría sentado a los políticos del PSOE en Andalucía o a los del PP en el banquillo», explicó con convencimiento.

De acuerdo con Lesmes, el origen de los males actuales, de la percepción errónea, tiene, precisamente, su origen en la modificación del sistema de elección de los 12 vocales jueces del CGPJ –está formado por 20; los 8 restantes son juristas de reconocido prestigio–, que pasaron, en 1985, de ser elegidos por votación secreta y directa por la carrera judicial a ser escogidos por el Congreso y el Senado de la misma manera que los vocales que no eran jueces.

Fue a través de la llamada «reforma Bandrés», llamada así porque fue el diputado Juan Mari Bandrés, de Euzkadiko Ezquerra, el que la impulsó. Un partido que luego se integró en el Partido Socialista de Euskadi-PSOE.

Fue a través de la aprobación de la Ley Orgánica del Poder Judicial aprobada en ese año. A partir de entonces los ciudadanos comenzaron a pensar que los políticos decían a los jueces lo que tenían que sentenciar.

Según Lesmes, «hay que relativizar la imagen del CGPJ. La justicia ha demostrado que actúa con una gran independencia con respecto del poder político. Rechazo que el modelo parlamentario esté dando lugar a una politización de la justicia, con esa línea argumentativa de que los jueces siguen los mandatos de los políticos».

NO EXISTE UN ESTÁNDAR DE MODELO DE CONSEJO DE LA JUDICATURA EN EUROPA, COMO SE QUIERE HACER CREER

El presidente del CGPJ y del TS, también llamó la atención sobre la idea extendida de que España no está cumpliendo con los dictados de la Unión Europea de que los 12 vocales jueces tienen que ser elegidos por la carrera judicial en vez de por el Parlamento.

«Si examinamos nuestro entorno, no hay un estándar de modelo europeo de Consejo», aseguró. «Durante cuatro años he pertenecido al Comité del artículo 255 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea que es el que examina a los jueces y abogados generales que después tienen que servir en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Conozco muy bien cómo son los jueces en Europa. Y los españoles gozan de una gran independencia. No hay peligro de politización», añadió.

A juicio de Lesmes, existe una corriente en España, procedente del Consejo de Europa, que entiende que los Consejos de la magistratura deben ser elegidos por los propios jueces: «Por una cuestión de fondo más que de apariencia. Pero eso no se corresponde con la realidad. En Alemania los jueces son nombrados por el ministro de Justicia o por comisiones políticas. En Irlanda ocurre lo mismo, los nombra el Gobierno. En Francia su Consejo está presidido por el presidente de la República y tiene menos competencias que el español. Buena parte de los países de la Unión no tienen modelo de Consejo Judicial».

Llegados a ese punto, refirió el caso de Malta, país que llevó al TJUE una pregunta basica: si los jueces fueran nombrados por el Ejecutivo, ¿se estaría atentando contra el principio de estado de derecho?. «La respuesta del TJUE fue que si esos jueces tenían un estatuto de inamovibilidad, eran independientes», dijo, en clara referencia a los jueces españoles, que gozan de ese estatuto de inamovibilidad.

Lersmes aseguró que el CGPJ había cumplido con su misión de velar por la independencia de jueces y magistrados. «El CGPJ ha cumplido esa función», señaló.

OLLERO: EL SISTEMA ACTUAL DE ELECCIÓN LLEVA «AL REPARTO DEL BOTÍN»

El autor de la obra, Andrés Ollero, en su turno de palabra, calificó la sentencia del Tribunal Constitucional de 1986 que validó la elección por el Parlamento de los 12 vocales jueces como de «lamentable».

«Porque si al juez se le pide que, en el ejercicio de su trabajo, tenga en cuenta la realidad social pues que el Tribunal Constitucional no tenga en cuenta esa realidad social no tiene sentido. Y diga, en esta errática sentencia, que si este sistema termina consistiendo en que se refleja en el Consejo el equilibrio de fuerzas políticas existentes en las cámaras pues sería inconstitucional. Pero como eso no es necesario que ocurra no es inconstitucional. No tiene sentido», dijo Ollero.

El magistrado emérito del Constitucional también fue muy crítico con el sistema de elección de vocales contemplado: «Porque ese sistema de elecciones por lotes lleva al reparto. El reparto del botín. Es inevitable. Sobre todo si hay un pacto de que no haya vetos cruzados. A partir de ese momento ya se sabe lo que va a pasar».

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